lunes, 7 de abril de 2008

Visitas turísticas en 3D

Hace unos días encontré una interesante web desde la que podemos visitar virtualmente muchos grandes monumentos del patrimonio cultural español y latinoamericano. En su página de inicio describen este proyecto de la Fundación Telefónica como "una oportunidad única de visitar los principales monumentos de España, América Latina y Marruecos".

Yo ya me he dado varios paseos por los monumentos que nos presenta arsVirtual, y he podido descubrir gran cantidad de detalles que a menudo pasan desapercibidos al turista. Desde aquí os invito a visitar la web y disfrutar desde casa del Palacio Real de Madrid, Teotihuacan, la Sagrada Familia, los yacimientos de Atapuerca, la Isla de Pascua o de otros muchos sitios que ponen a nuestro alcance. Ya me contaréis qué os parece. Cualquier excusa es buena para viajar, aunque sea virtualmente...

sábado, 16 de febrero de 2008

Alejandro Magno y Alejandría


La lectura en El País de una entrevista a Robin Lane Fox, autor de Alejandro Magno. Conquistador del mundo (Acantilado), me ha animado a dedicar un post a esta gran figura de la antigüedad y, especialmente, a la ciudad egipcia que fue fundada por este faraón macedonio y que recibió de él su nombre.

La estancia de Alejandro en Egipto fue breve pero trascendente. Entró en el país por Pelusio, a donde llegó muy avanzado el mes de diciembre del 332 a.C., y abandonó el país en la primavera del año siguiente. En apenas cuatro meses, Alejandro dejó una huella imborrable en la historia de Egipto, ya que allí fue aclamado como hijo de Zeus-Amón,y fundó la más famosa de las ciudades que llevan su nombre, la que se convertiría décadas después en la más poblada y monumental ciudad del Mediterráneo.

En la franja costera por encima del lago Mareotis y frente a la isla de Faro, Alejandro creyó encontrar el lugar idóneo para la constucción de una ciudad que sería un gran puerto comercial y, a la vez, una capital marinera para el reino de Egipto, una ciudad abierta al Mediterráneo y a sus gentes, de calles amplias y rectas, con bellos monumentos. Aquel emplazamiento parecía ideal, fácil de defender y conectado, por los brazos del Nilo, con Menfis y las principales ciudades de Egipto. Además, a poca distancia, la isla de Faro podía servir de rompeolas. Por todos esos motivos, Alejandro ordenó al arquitecto Dinócrates que levantara allí la ciudad.

A ella volvería ya muerto y, en un fastuoso templo, la Tumba de Alejandro, reposó y recibió culto como héroe fundador y ser divino durante siglos. A finales del siglo IV d.C. ya había desaparecido el rastro de la tumba y, de momento, no se ha localizado ningún vestigio de la misma.

martes, 5 de febrero de 2008

Los dibujos de Da Vinci en la Biblioteca Ambrosiana


Leonardo da Vinci pensaba que el dibujo era el mejor instrumento para presentar sus proyectos de máquinas prodigiosas que sólo centenares de años más tarde fueron realizadas. Al morir, Da Vinci dejó en herencia a su discípulo preferido, el milanés Francesco Melzi, sus dibujos y obras en folios, que se estimaban en unos 120 volúmenes. Melzi emprendió la recopilación de los documentos, pero murió cuando sólo había logrado agrupar los bocetos de pintura. Su familia no supo valorar el tesoro que le había tocado y comenzó a vender o regalar parte de la obra, de forma que empezó una suerte de diáspora de los folios del genio, hasta que Pompeo Leoni, escultor, coleccionista y gran admirador de Leonardo, consiguió recuperar buena parte de ellos durante la segunda mitad del siglo XVI. Entre 1580 y 1590, Leoni se dedicó a ordenar los dibujos según un criterio arbitrario, y su clasificación es la que todavía se respeta hoy.
Aunque esos valiosos folios se encuentran hoy en la Biblioteca Ambrosiana, antes de llegar definitivamente allí en 1815, el Código Atlántico, que los recopila todos, pasó también por las manos de Napoleón Bonaparte, quien ordenó que fuera trasladado a París.
Después de 150 años sin que nadie lo tocase, entre 1968 y 1972 se realizó una gran obra de restauración para salvar el Código de los pegamentos que se habían utilizado en el pasado para fijar los dibujos sobre los soportes. Se cambiaron los soportes, ahora de tamaño atlas (de ahí el nombre de “atlántico”) y se crearon 12 volúmenes, pero se utilizó un nuevo pegamento que hoy, 30 años después, es la causa de las manchas que están deteriorando los folios.
Mientras esperamos que vuelva a ponerse en marcha el proceso de restauración, que podría contar con patrocinadores como Microsoft, se pueden consultar en la web de la Biblioteca Ambrosiana, en la versión digital del Código Atlántico, las máquinas proyectadas por el ingeniero italiano, como el helicóptero, el automóvil de tres ruedas y la bicicleta.

lunes, 14 de enero de 2008

La identidad de Mona Lisa


Qué mejor manera de retomar el hilo de este blog que he tenido que dejar aparcado durante un tiempo que haciendo referencia a uno de los cuadros más enigmáticos de la historia, obra maestra de uno de mis genios más admirados: Leonardo da Vinci. Estoy hablando de la Mona Lisa, una obra de la que hoy hemos podido saber un poco más gracias a las noticias que aparecen publicadas en varios medios.

Según podéis leer en El País, parece que se ha resuelto el enigma de la identidad de la misteriosa mujer que inspiró a Leonardo para pintar su famoso cuadro. Un grupo de académicos alemanes de la Universidad de Heidelberg asegura que unas notas apuntadas por el conocido del autor y trabajador del Ayuntamiento de Florencia Agostino Vespucci en los márgenes de un libro, en octubre del año 1503, confirman de una vez por todas que Lisa del Giocondo es la modelo de uno de los retratos más célebres del mundo.

A lo largo de la historia son muchas las teorías que se han barajado acerca de la identidad de la mujer: se ha dicho que podía ser la amante de Da Vinci, su madre o el propio artista. Sin embargo, el estudio de los académicos alemanes concuerda con la hipótesis más aceptada hasta la fecha, que afirma que la modelo del cuadro fue Lisa Gherardini, la mujer del poderoso mercader de Florencia Francesco del Giocondo.

En las notas que Vespucci anotó en su libro sobre el orador romano Cicerón, comparaba a Leonardo con el artista de la antigua Grecia Apeles y relataba que el pintor florentino estaba realizando tres cuadros a la vez, uno de los cuales sería 'La Gioconda', que significa feliz o alegre, además de sugerir el sobrenombre de la supuesta modelo.

Un enigma del arte y de la historia que parece definitivamente resuelto, ya que, según nos dice El País, el historiador de arte de la Universidad de Leipzig Frank Zoellner afirmó que "no hay ninguna razón para que persistan las dudas sobre la existencia de otra mujer".

sábado, 24 de noviembre de 2007

La desaparición de Pompeya

Pompeya, que había nacido hacia el siglo VII a.C. en las riberas del río Sarno, era una tierra rica y fértil. Habitada por unos 12.000 habitantes dedicados fundamentalmente al comercio y a los placeres de la vida, era una ciudad vital, opulenta, próspera. Se podría decir que estaba en pleno auge cuando fue sepultada por una espesa capa de cenizas, lava y piedra pómez.



Los etruscos y los griegos influyeron en su primer desarrollo cultural y urbanístico, pero fueron los samnitas quienes la conquistaron en el sigloV a.C. y la convirtieron en una ciudad samnita. No obstante, habrá que esperar al siglo I a.C. para que se convirtiera en colonia romana: Cornelia Veneria Pompeianorum. Desde entonces, Pompeya se entregó a las costumbres de los romanos, adoptó de Roma la lengua y las construcciones, y llegó a tener el aspecto de una ciudad imperial.
En el año 62 fue muy dañada por un terremoto; de hecho, cuando quedó sepultada tras la erupción del Vesubio, se encontraba todavía en proceso de reconstrucción y de crecimiento.
La erupción que hizo desaparecer la ciudad de Pompeya comenzó hacia el mediodía del 24 de agosto del año 79 y duró tres días. Todo quedó cubierto por siete metros de cenizas y lascas, y se dice que hubo más de mil víctimas. Después de esto, siglos de silencio.
Los primeros restos fueron sacados a la luz en 1592, aunque no fue hasta 1748, durante el reinado de Carlos III de Borbón, cuando se iniciaron excavaciones sistemática e ininterrumpidas con el fin de recuperar todos los materiales, que fueron llevados a la Villa Real de Portici y, posteriormente, al Museo Arqueológico de Nápoles. Hoy en día es uno de los yacimientos más conocidos y visitados. Se conservan de su época de esplendor cartas, frescos, mosaicos y muchos otros objetos que nos hablan de una ciudad basada en la familia, en la que existía el divorcio y en la que las mujeres podían acceder al sacerdocio. En resumen, una ciudad floreciente en todos los aspectos.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Recuperadas dos láminas robadas a la Biblioteca Nacional

Por fin volvemos a tener noticias de las láminas robadas a la Biblioteca Nacional de las que hablábamos en este blog el pasado 9 de octubre. El director General de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, recibió el miércoles día 7 de noviembre dos de las láminas robadas a la Biblioteca Nacional por el ciudadano español de origen uruguayo César Gómez. Se las entregó personalmente el director del FBI, Robert S. Mueller, después de que agentes de esta agencia de investigación las confiscaran en Nueva York.
Ocho mapas interceptados en Argentina ya se encuentran en España y una undécima página regresará también a la Biblioteca procedente de Australia. Una de las estampas encontradas en Nueva York pertenece a la obra Cosmografía de Ptolomeo (astrónomo y geógrafo del siglo II), en una reproducción datada en el año 1482 y de la que sólo se conocen dos ediciones. La otra contiene un mapa procedente de una Geografía del mismo autor fechada en 1507 y de la que se han registrado sólo cuatro reproducciones en todo el mundo.
En total, la Guardia Civil ha localizado 11 láminas robadas por Gómez. Ocho mapamundis permanecen depositados en un juzgado de Madrid desde que llegaran a España procedentes de Argentina el pasado 2 de noviembre. Podéis leer más sobre esta noticia en El País.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Ante ustedes... Tutankamón


Sin duda alguna, para todos los que amamos el Antiguo Egipto y soñamos con visitarlo o volver allí, la noticia que destaca por encima de todas este fin de semana es la oportunidad que desde ahora se ofrecerá a todos los visitantes del Valle de los Reyes de ver, cara a cara, la momia del célebre Tutankamón. Hasta el momento, sólo los expertos que han estudiado periódicamente el cuerpo del faraón habían tenido el privilegio de contemplar de cerca la momia del más famoso de los faraones. Ahora, a los 85 años del descubrimiento de su tumba, el faraón se presenta ante todos. Aquí podemos verlo en una imagen extraída de El País (AFP).
En realidad, el rey Tut se ha desplazado muy poco: apenas unos metros dentro de su propia tumba, KV 62, en el Valle de los Reyes. Desde el descubrimiento y vaciado de la tumba, la momia del rey descansaba en una humilde caja de madera dentro del ataúd dorado exterior -uno de los tres ataúdes antropomorfos que, como muñecas rusas, rodeaban originalmente el cuerpo de Tutankamón-, metido éste en el gran sarcófago cuadrado de cuarcita abierto. Asomado desde la antecámara de la pequeña tumba a la cámara funeraria, que está más abajo, el visitante todo lo que veía eran las facciones doradas del ataúd dentro del sarcófago de piedra cubierto con una plancha de cristal. Ahora, la momia de Tutankamón se encuentra expuesta en su propia tumba en una urna de plexiglás transparente monitorizada a fin de prevenir cualquier alteración climática que pudiera dañarla.
La decisión de trasladar a Tutankamón a la urna se ha justificado con la necesidad de protegerlo, ante el serio deterioro ambiental de la tumba, causado, en buena parte, por la humedad que desprenden los turistas durante las visitas (respiración y transpiración). El cuerpo de la momia ha sido cubierto con una sábana de lino , con lo cual quedan expuestos al público la cara, la cabeza y los pies del rey. El rostro de Tutankamón es oscuro, más que la piel del cuerpo (blanca grisácea donde se conservó), de piel quebradiza y manchada de natrón residual del proceso de embalsamamiento. La cabeza está limpiamente afeitada, las orejas perforadas, la nariz aplanada por la presión de las vendas.
La exhibición de Tutankamón coincide también con las nuevas teorías sobre su deceso: parece ser que habría muerto por una grave herida en la pierna causada por un accidente de carro durante una cacería, que le habría provocado gangrena.
Ya tenemos otra excusa, si es que fuera necesaria, para seguir soñando con el Antiguo Egipto. Podéis leer mucha más información en El País, terra o La Vanguardia.